Existen varias formas de hacer jabón artesanal; entre ellas destaco dos: Proceso en frío y Proceso en caliente.
Proceso en frío (Cold Process)
El es el proceso que yo suelo utilizar y se hace mediante la combinación de ácidos grasos (aceites o grasas) y de hidróxido de sodio (sosa cáustica).
Se calientan los aceites a una temperatura entre 40 y 55 grados. Se disuelve la sosa en el agua (cuidado, es un producto muy caústico). A continuación echamos lentamente la solución de lejía en los aceites sin dejar de remover y seguimos batiendo con una batidora eléctrica hasta conseguir la traza. En este punto añadimos los aceites esenciales y colorantes. Echamos en los moldes y dejamos curar 4 semanas.
A partir de aquí tendremos un jabón de excelentes cualidades. Dependiendo de los aceites usados tendremos una barra más o menos espumosa e hidratante.
A partir de aquí tendremos un jabón de excelentes cualidades. Dependiendo de los aceites usados tendremos una barra más o menos espumosa e hidratante.
Proceso en caliente (Hot Process)
El proceso en caliente parte desde el proceso en frío.
Hay que tener presente que al trabajar en caliente la peligrosidad del hidróxido de sodio aumenta, así que debemos usar siempre guantes de látex y gafas de plástico.
El proceso en caliente tiene la ventaja de requerir menos tiempo de curado para el jabón ya que la saponificación esta prácticamente completada tras el proceso de fabricación.
Así pues seguiremos los mismos pasos que en el proceso en frío y cuando lleguemos a la traza encenderemos el fuego y coceremos el jabón a fuego bajo unos 20 minutos sin dejar de remover.
Posteriormente el jabón entra en una fase de separación debido a la temperatura. Debemos seguir removiendo para homogeneizar la mezcla hasta que se produce la gelificación, el jabón alcanza el punto de gel y continuamos hasta alcanzar el punto de ebullición en el cual se forman burbujas tipo champán. Aquí tenemos que agitar continuamente durante unos 20 minutos más para evitar que se queme. Después debemos dejarlo descansar por un tiempo y volver a calentar y agitar hasta que entre en ebullición de nuevo. Descansar y volver a calentar. Este proceso debe hacerse durante unas 2 horas.
Con el último enfriamiento el jabón quedará pastoso. Aquí es donde agregamos los aceites esenciales y demás aditivos. Lo enmoldamos y al día siguiente se saca de los moldes, se corta y ya está listo para usar.
