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miércoles, 28 de diciembre de 2011
lunes, 26 de diciembre de 2011
miércoles, 19 de diciembre de 2007
JABÓN DE GLICERINA
Son los más fáciles de hacer. En realidad no elaboramos el jabón de glicerina, sino que ya lo compramos hecho. Sólo tenemos que cortarlo en trocitos, lo ponemos a derretir al baño maría o al microondas y una vez líquido le agregamos los colorantes y el aroma. Se pone en moldes y se deja solidificar de nuevo. Podemos conseguir multitud de formas y colores.
La dificultad está en que aquí en Badajoz no es fácil encontrar barras de glicerina para fundir, tenemos que pedirlas por internet o buscar en otra ciudad.
Otra opción sería elaborar nuestro propio jabón transparente, pero eso ya merece capítulo aparte porque es bastante laborioso.
La dificultad está en que aquí en Badajoz no es fácil encontrar barras de glicerina para fundir, tenemos que pedirlas por internet o buscar en otra ciudad.
Otra opción sería elaborar nuestro propio jabón transparente, pero eso ya merece capítulo aparte porque es bastante laborioso.
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jabón natural,
los jabones de maría
domingo, 9 de diciembre de 2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
MÁS JABONES
La mayoría de mis jabones están hechos con una mezcla de aceites (oliva, coco, ricino....)aunque también los hay de oliva 100%. A mí personalmente me gustan más los que contienen varios tipos de aceites, aunque para gustos los colores... Sin embargo todos son beneficiosos para la piel; así me lo dicen mis "conejillos de indias" ( amigos, familiares, compañeros, etc) y lo he podido constatar yo misma, ya que desde que elaboro jabones no he vuelto a usar gel comercial parducharme. En casa todos usamos "Los jabones de María".
jueves, 22 de noviembre de 2007
AROMAS Y ESENCIAS
Los aceites esenciales son extractos de plantas que normalmente se obtienen por destilación,necesitándose gran cantidad de materia prima para obtener pequeñas cantidades de aceites, por eso son tan caros.
Otra alternativa más económica a la hora de elaborar jabón es utilizar esencias sintéticas, aunque éstas no cuentan con los beneficios ni propiedades curativas de los aceites esenciales.
Mis esencias preferidas son la lavanda y la rosa, pero hay infinidad de olores e incluso es divertido y aconsejable mezclar varios aromas para obtener un jabón personal y de nuestro gusto.
Características de algunos AAEE:
- Bergamota: se obtiene a partir de la cáscara de naranja. Aroma limpio y fresco. Recomendado para pieles grasas, eccema y acné.
- Lavanda: fresca fragancia, con propiedades antisépticas. Recomendado para pieles sensibles y grasas.
- Limón: fragancia clara y fuerte. Adecuado para pieles grasas, con propiedades astringentes y fungicidas.
- Rosa: Aunque de grandes cualidades antisépticas, su alto precio asusta por lo que podemos susituirla por fragancia de rosas; evidentemente, ésta última no posee esas cualidades antisépticas del verdadero aceite esencial de rosas.
- Vainilla: es un aceite cálido, con pocas propiedades pero su delicioso olor nos hará desear morder la pastilla de jabón.
- Ylang-Ylang: Significa flor de flores. Su aroma dulce se puede emplear sólo o mezclado con salvia. Es apropiado para casi todo tipo de pieles.
Otra alternativa más económica a la hora de elaborar jabón es utilizar esencias sintéticas, aunque éstas no cuentan con los beneficios ni propiedades curativas de los aceites esenciales.
Mis esencias preferidas son la lavanda y la rosa, pero hay infinidad de olores e incluso es divertido y aconsejable mezclar varios aromas para obtener un jabón personal y de nuestro gusto.
Características de algunos AAEE:
- Bergamota: se obtiene a partir de la cáscara de naranja. Aroma limpio y fresco. Recomendado para pieles grasas, eccema y acné.
- Lavanda: fresca fragancia, con propiedades antisépticas. Recomendado para pieles sensibles y grasas.
- Limón: fragancia clara y fuerte. Adecuado para pieles grasas, con propiedades astringentes y fungicidas.
- Rosa: Aunque de grandes cualidades antisépticas, su alto precio asusta por lo que podemos susituirla por fragancia de rosas; evidentemente, ésta última no posee esas cualidades antisépticas del verdadero aceite esencial de rosas.
- Vainilla: es un aceite cálido, con pocas propiedades pero su delicioso olor nos hará desear morder la pastilla de jabón.
- Ylang-Ylang: Significa flor de flores. Su aroma dulce se puede emplear sólo o mezclado con salvia. Es apropiado para casi todo tipo de pieles.
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jueves, 15 de noviembre de 2007
¿QUÉ ES LA SAPONIFICACIÓN?
La saponificación es la reacción química entre un álcali ( hidróxido de sodio o de potasio) y algún ácido graso ( grasas animales, aceites..) que da como resultado el jabón..
Este jabón podemos encontrarlo en pastillas, que es la forma seca sin el agua que intervino en el proceso de saponificación y que se ha evaporado y en forma líquida, que es el jabón disuelto en agua, de consistencia muy viscosa o fluída.
Los jabones para uso humano están compuestos en su mayoría por aceites vegetales como el aceite de palma, el aceite de oliva y el de coco, entre otros.
El aceite de oliva es muy beneficioso para la piel, y hay que destacar las características que hacen diferente a este aceite de otras grasas y aceites vegetales. En su composición encontramos sustancias que poseen un reconocido efecto terapéutico. Por ejemplo posee antioxidantes naturales como la vitamina E y los polifenoles, que protegen al organismo de los procesos de envejecimiento.
A este jabón de oliva se le ha llamado tradicionalmente Jabón de Castilla.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
EL JABÓN DE LA ABUELA EN FOTOS
Echamos la sosa en el agua y removemos
martes, 13 de noviembre de 2007
UN POCO DE HISTORIA...
Según una leyenda romana, el jabón nació en el Monte Sapo. Allí se sacrificaban animales y la grasa derretida de éstos junto con las cenizas de la madera, corrían ladera abajo mezcladas con el agua de lluvia hasta el río Tíber. Las mujeres que lavaban sus ropas en este río se dieron cuenta de que el lavado quedaba mejor que en otros lugares.
Los egipcios, los romanos, los griegos..., todos daban gran importancia al aseo personal.
Los baños de los romanos eran muy populares y lujosos y los griegos, aunque no usaban jabón propiamente, se limpiaban con arcilla, cenizas y piedra pómez. Untaban sus cuerpos con aceites, y lavaban su ropa con agua en los arroyos.
En la Edad Media, este procedimiento decayó, y sobrevinieron las grandes pestes.En el siglo XVII el baño cobró nuevas fuerzas en Europa, aunque el procedimiento de la elaboración del jabón se mantenía secretamente en los monasterios desde el siglo VII. En el siglo XII Italia, España y Francia fueron los primeros centros de producción masiva de jabón, pero los impuestos eran muy altos, por lo que pocas personas los utilizaban. Expertos en química desarrollaron diversas técnicas para elaborar jabón de forma industrial, y en las colonias americanas se usaba grasa animal y ceniza para fabricar un jabón casero de mala calidad, pero que servía para los propósitos de limpieza personal y de las prendas de vestir.
Durante la primera guerra mundial empezaron a utilizarse sustancias sintéticas debido a la escasez de grasas, lo que actualmente conocemos como detergentes que se combinan con sales minerales y producen sustancias indeseables que contaminan nuestro ambiente, tales como fosfatos, surfactantes, derivados del petróleo…, y que encontramos en detergentes y jabones comerciales combinados o no con jabón, como blanqueadores, enzimas, ablandadores, y geles químicos.
En la actualidad existe todo un arsenal de geles y jabones de todo tipo para nuestra higiene diaria, pero todos ellos contienen agentes químicos que pueden resecar nuestra piel. A los jabones industriales se les extrae la glicerina, un humectante que atrae la humedad a tu piel. La glicerina es un subproducto natural del proceso de la fabricación de jabón pero los fabricantes comerciales eliminan de sus jabones esta glicerina y la reservan para utilizarla en productos económicamente más rentables, como lociones y cremas. Sin embargo cuando nosotros hacemos jabón dejamos toda la glicerina que se produce de forma natural.
Por eso son mucho mejor los jabones realizados de forma artesanal, porque no contienen productos químicos que puedan irritar nuestra piel, son rápidos de hacer, los fabricaremos con ingredientes conocidos, con aromas naturales y sin agentes externos que puedan afectar a nuestra salud.
Los egipcios, los romanos, los griegos..., todos daban gran importancia al aseo personal.
Los baños de los romanos eran muy populares y lujosos y los griegos, aunque no usaban jabón propiamente, se limpiaban con arcilla, cenizas y piedra pómez. Untaban sus cuerpos con aceites, y lavaban su ropa con agua en los arroyos.
En la Edad Media, este procedimiento decayó, y sobrevinieron las grandes pestes.En el siglo XVII el baño cobró nuevas fuerzas en Europa, aunque el procedimiento de la elaboración del jabón se mantenía secretamente en los monasterios desde el siglo VII. En el siglo XII Italia, España y Francia fueron los primeros centros de producción masiva de jabón, pero los impuestos eran muy altos, por lo que pocas personas los utilizaban. Expertos en química desarrollaron diversas técnicas para elaborar jabón de forma industrial, y en las colonias americanas se usaba grasa animal y ceniza para fabricar un jabón casero de mala calidad, pero que servía para los propósitos de limpieza personal y de las prendas de vestir.
Durante la primera guerra mundial empezaron a utilizarse sustancias sintéticas debido a la escasez de grasas, lo que actualmente conocemos como detergentes que se combinan con sales minerales y producen sustancias indeseables que contaminan nuestro ambiente, tales como fosfatos, surfactantes, derivados del petróleo…, y que encontramos en detergentes y jabones comerciales combinados o no con jabón, como blanqueadores, enzimas, ablandadores, y geles químicos.
En la actualidad existe todo un arsenal de geles y jabones de todo tipo para nuestra higiene diaria, pero todos ellos contienen agentes químicos que pueden resecar nuestra piel. A los jabones industriales se les extrae la glicerina, un humectante que atrae la humedad a tu piel. La glicerina es un subproducto natural del proceso de la fabricación de jabón pero los fabricantes comerciales eliminan de sus jabones esta glicerina y la reservan para utilizarla en productos económicamente más rentables, como lociones y cremas. Sin embargo cuando nosotros hacemos jabón dejamos toda la glicerina que se produce de forma natural.
Por eso son mucho mejor los jabones realizados de forma artesanal, porque no contienen productos químicos que puedan irritar nuestra piel, son rápidos de hacer, los fabricaremos con ingredientes conocidos, con aromas naturales y sin agentes externos que puedan afectar a nuestra salud.
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